El Calvo Sotelo Puertollano asaltó el Nuevo Campo de Villarrubia en un derbi que cumplió con las expectativas de intensidad y tensión de la Tercera RFEF. El conjunto minero se llevó los tres puntos con un ajustado 1-2, un resultado que le permite dormir en lo más alto de la clasificación.
El encuentro comenzó con un ritmo alto. El equipo industrial golpeó primero en el minuto 16, logrando batir la portería local y silenciar momentáneamente a la grada del Villarrubia. Sin embargo, la alegría visitante duró poco. Apenas dos minutos después, el colegiado señaló un penalti a favor de los locales. El guardameta del Puertollano llegó a detener el lanzamiento inicial, pero el rechace cayó en las botas de un atacante del Villarrubia que no perdonó, estableciendo el 1-1 en el minuto 18.
Tras el empate, el partido entró en una fase de mucha brega física y pocas ocasiones claras, con ambos equipos conscientes de lo que había en juego. Fue en el tramo final cuando se resolvió el choque. En el minuto 78, una acción ofensiva del Calvo Sotelo terminó en el fondo de las mallas, sentenciando el 1-2 definitivo.
Pese a los intentos finales del Villarrubia por rescatar un punto en su feudo, el marcador no se movió más. Los tres puntos viajan a Puertollano, consolidando al equipo como un serio aspirante al ascenso y dejando al Villarrubia con la amargura de la derrota en un derbi regional de máxima rivalidad.