La provincia de Ciudad Real vivió un fin de semana intenso, marcado por una rica oferta cultural y deportiva, al tiempo que afrontaba con responsabilidad una emergencia climática en uno de sus municipios.
En Almagro, el sábado 7 y domingo 8 de febrero se celebró el Torneo Nacional de Ranking de Esgrima, una cita clave dentro del circuito nacional. La competición, centrada en la modalidad de sable en categorías absolutas, reunió a lo mejor del panorama español, tanto en pruebas individuales como por equipos. El evento no solo fue decisivo para el ranking rumbo al Campeonato de España, sino que también consolidó a Almagro como sede habitual de eventos deportivos de alto nivel, atrayendo a clubes, atletas y aficionados de toda la geografía nacional.
Mientras tanto, en la capital provincial, la noche del sábado se iluminó con los acordes del jazz. La Big Band XXI, formación integrada por quince músicos profesionales de la región, ofreció un concierto en la sala La Antigua, en pleno corazón de Ciudad Real. Bajo la dirección de Antonio Fernández Reymonde, la banda interpretó arreglos cuidados de clásicos de Gershwin y Ellington, junto a versiones modernas de Stevie Wonder o Chick Corea, demostrando la vitalidad y calidad de la escena musical manchega.
Pero no todo fueron celebraciones. En Guadalmez, la crecida del río homónimo provocó inundaciones que afectaron a la carretera CR-4145, obligando a su corte y a la suspensión del transporte escolar hacia Almadén. Afortunadamente, la zona urbana quedó a salvo. La alcaldesa, Gloria Chamarro, coordinó labores de vigilancia durante toda la noche y pidió a los vecinos prudencia y evitar desplazamientos innecesarios. Las autoridades locales emitieron recomendaciones de seguridad y recordaron el número de emergencias 112 como vía de contacto en caso de necesidad.
Además, se anunció que el Quijote Arena volverá a ser protagonista el 22 de marzo con un partido amistoso de balonmano entre las selecciones de España y Francia. El encuentro, programado para las 13:30 horas, busca repetir el éxito de asistencia del año anterior y reafirmar a Ciudad Real como referente del deporte nacional.
Así, entre notas musicales, toques de florete, corrientes de agua y lanzamientos de siete metros, la provincia demostró una vez más su capacidad para combinar cultura, deporte y gestión responsable en tiempos complejos.