La provincia de Ciudad Real atraviesa uno de los episodios meteorológicos más intensos de las últimas décadas. Desde finales de enero y durante los primeros días de febrero de 2026, una sucesión de borrascas atlánticas ha descargado precipitaciones excepcionales que han transformado el paisaje, saturado embalses, provocado inundaciones y movilizado a servicios de emergencia en múltiples municipios.
Embalses al límite y ríos desbordados
El impacto hidrológico ha sido extraordinario. El embalse de Gasset, clave para el abastecimiento de la comarca de Puertollano, ha comenzado a aliviar agua a un ritmo de 8 m³ por segundo tras alcanzar el 91,66 % de su capacidad. En apenas dos semanas, ha ganado casi 11 hectómetros cúbicos. Junto a Torre de Abraham, que acumula ya 155,63 hm³ (84,87 %), ambos han sumado casi 45 hm³ desde el 20 de enero.
Mientras tanto, los ríos Tirteafuera, Guadiana y Ojailén muestran crecidas visibles, y en Almodóvar del Campo, el Arroyo Lino ha desbordado sus márgenes, inundando viviendas y corrales. Allí, las precipitaciones superan los 200 litros por metro cuadrado, una cifra que, según el alcalde José Lozano, ha colapsado la capacidad de absorción del suelo: “la tierra ya no puede tragar más agua”.
Alerta naranja y cortes viales
Ante el riesgo inminente de inundaciones, se ha activado el nivel de alerta naranja en toda la comarca de Puertollano. Las carreteras más afectadas incluyen la Variante del Minero, cerrada por desprendimientos en el cerro de Santa Ana, y la vía hacia Mestanza, interrumpida por el posible desbordamiento del río Ojailén. En Almodóvar, la conexión con Tirteafuera también ha estado cortada temporalmente.
Los servicios municipales, Protección Civil y cuerpos de seguridad mantienen una coordinación permanente desde el Cecopal de Puertollano, donde se activó el Plan Municipal ante Inundaciones. La situación ha obligado incluso a suspender la visita oficial del presidente regional Emiliano García-Page al hospital de Puertollano, prevista para el jueves 5 de febrero.

Daños materiales y respuesta ciudadana
Uno de los incidentes más llamativos ocurrió en el Colegio Severo Ochoa de Puertollano, cuyo tejado de chapa fue arrancado por fuertes rachas de viento, lo que obligó a su desalojo. Imágenes captadas por vecinos muestran el momento exacto del colapso parcial de la cubierta.
En Almodóvar del Campo, los bomberos tuvieron que derribar una pared en el Paseo Carmelitas para liberar el flujo de agua estancada. Las zonas rurales presentan un panorama desolador, con extensas balsas que anegan casas de campo y caminos.
Contraste con la vida cultural y deportiva
Pese al temporal, la provincia no detiene su dinamismo social. Mientras los municipios gestionan emergencias, Mestanza celebra un hito cultural: sus Fiestas Patronales de San Pantaleón acaban de ser declaradas Fiesta de Interés Turístico Regional por la Junta de Comunidades, un reconocimiento publicado en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha el 4 de febrero de 2026.
Al mismo tiempo, Villarrubia de los Ojos se prepara para acoger el domingo 8 de febrero la 10K Viña Xétar, carrera que abre el Circuito Provincial de Carreras Populares. Con 1.000 dorsales, servicios sanitarios de primer nivel y actividades paralelas —incluida una marcha solidaria—, el evento refleja la resiliencia y el espíritu comunitario de la región, incluso en medio de la adversidad climática.
Previsión y llamado a la prudencia
Según la AEMET, las lluvias continuarán en los próximos días, especialmente en zonas como las Sierras de Alcudia y Madrona. Las autoridades insisten en extremar la precaución, evitar desplazamientos innecesarios y seguir únicamente los canales oficiales de información.
En este contexto, la provincia de Ciudad Real demuestra una vez más su capacidad de respuesta colectiva frente a fenómenos extremos, equilibrando emergencia, tradición y celebración en un invierno que ya pasará a la historia.