Rocío Alpuy, extremo derecha del equipo femenino de balonmano, analizó en La Voz Amarilla la previa del partido de este sábado a las 17:00 h en Santa María frente a Murcia. Con la clasificación en juego y un punto de diferencia en la tabla, las «Leonas» se preparan con intensidad a pesar de las numerosas bajas por lesión.
La jugadora argentina, que lleva el dorsal 27 en homenaje al cumpleaños de su abuela, destacó la actitud del grupo: «Vamos a jugar con mucho corazón, estar tranquilas y no apurarnos en las decisiones». Reconoció que, ante la falta de banquillo, la clave está en controlar el ritmo del encuentro, evitar contragolpes rivales y mantener la concentración defensiva, especialmente ante una portera rival de gran nivel.
Sobre la marcha de Sergio, Rocío señaló que el entrenador gestionó la situación con transparencia y que el equipo quiere «regalarle una buena clasificación» como cierre de su etapa. Lejos de desmotivarse, el grupo refuerza su compromiso: «Todos queremos lo mismo, que al equipo le vaya lo mejor posible».
Respecto al empate en Ceuta, explicó que fue un resultado valioso en una pista complicada, con fallos en lanzamiento pero con una defensa sólida que permitió rescatar un punto. De cara a la recta final, el enfoque es claro: «Cada partido lo vivimos como una final, sin importar el rival».
Alpuy también compartió su conexión con la afición y su familia en Argentina, que sigue los partidos a distancia. Agradeció el apoyo de los aficionados y lanzó una invitación directa: «Necesitamos que la gente vaya a alentarnos con todo, que se queden sin voz. Nosotras lo valoramos mucho y queremos darles un buen show».
El equipo espera contar con el ruido de Santa María para impulsar un encuentro que puede definir sus opciones de ascenso. Concentración, corazón y afición: las tres claves para el sábado.