El concejal no adscrito del Ayuntamiento de Ciudad Real, Regino Pérez, denuncia en una entrevista para Royal City Morning Show la creciente tendencia de los partidos a nacionalizar la agenda municipal. Pérez, autónomo durante 41 años y actual integrante del grupo de no adscritos tras su salida de Vox, defiende que el debate político en el consistorio debe centrarse en ideas prácticas y cercanas al ciudadano, rechazando las directrices rígidas impuestas desde las cúpulas nacionales.
Pérez destaca como ejemplo de esta desconexión la votación en contra de una medida aprobada por PP, Ciudadanos y su propio voto para bonificar las dos primeras cuotas de autónomos en caso de baja médica. El edil critica duramente que formaciones como Vox, que se autodefinen como defensoras del pequeño comercio, bloquearan esta ayuda social que beneficia a 4.000 familias ciudadrealeñas. También cuestiona la presentación de mociones de ámbito estatal, como la incorporación al mundo civil de militares retirados, propias del Congreso de los Diputados.
Sobre el clima político, Pérez asegura que aunque existe menos crispación que en el ámbito nacional, hay nerviosismo entre las formaciones tradicionales. Relata incidentes personales, como increpaciones públicas en la calle, que atribuye a la incomodidad que genera su independencia frente a la disciplina de partido. Se define como un “autónomo político” que no cobra sueldo fijo sino una compensación por asistencia, y rechaza etiquetas como la de tránsfuga, explicando que su motivación es el servicio a una ciudad donde lleva seis décadas viviendo.
El concejal aboga por una gestión municipal prioritaria en limpieza, mantenimiento de zonas verdes y eficiencia económica. Critica la burocracia que encarece el suelo del nuevo polígono industrial de Sepes, impedido por regulaciones estatales, y reclama más recursos sanitarios, como una segunda UVI móvil, para cubrir las necesidades reales de los más de 100.000 habitantes del área metropolitana. Para Pérez, el político local ideal es aquel con experiencia vital real, capaz de anteponer el bienestar de sus vecinos a la ideología partidista.