La industria de los juegos de mesa ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años, pero la representación femenina en el diseño, la ilustración y la dirección de proyectos sigue siendo minoritaria. Según datos recientes, solo alrededor del 10% de los creadores de juegos son mujeres, aunque este porcentaje aumenta ligeramente en áreas como la ilustración y el desarrollo artístico.
Diseñadoras que marcan la diferencia
Elizabeth Hargrave destaca como una de las pocas diseñadoras con títulos de autoría única. Su juego Wingspan se convirtió en un fenómeno que atrajo a nuevos públicos gracias a su estética cuidada, temática naturalista y mecánicas accesibles. Además de su trabajo creativo, Hargrave mantiene en su web un listado colaborativo de juegos diseñados por mujeres y personas no binarias, impulsando la visibilidad de otras creadoras.
Otras figuras relevantes incluyen a:
- Sheila Santos, coautora junto a Israel Cendrero de títulos como White Castle, Red Cathedral y La Cosecha.
- Flaminia Brasini, co-creadora de Ancient Terrible Things, Coin Age y Alma Mater.
- Molly Johnson, parte del colectivo FlatOut Games, responsable de Calico, Cascadia y Parks.
Ilustradoras que transforman la experiencia visual
La estética de los juegos ha evolucionado hacia propuestas más inclusivas y visualmente atractivas. Ilustradoras como Marie Cardouat (Dixit), Medusa Dollmaker (con estilo art déco en High Society y Tales of the Arthurian Knights) y Maëva Da Silva (Harmonies) aportan una sensibilidad artística que amplía el atractivo de los juegos más allá del público tradicional.
Juegos como Dixit, con sus cartas oníricas y abiertas a la interpretación, han demostrado tener aplicaciones terapéuticas y educativas, facilitando la expresión emocional y la creatividad narrativa.




Juegos con perspectiva de género y contenido histórico
Algunos títulos abordan directamente temáticas relacionadas con la igualdad y la historia de las mujeres:
- Votes for Women: juego estratégico sobre la lucha por el sufragio femenino en Estados Unidos, con componentes históricos y documentación contextual.
- Feminismos Reunidos: juego de preguntas creado desde el programa Sangre Fucsia, centrado en referentes feministas.
- Ada’s Dreams: propuesta cooperativa que imagina a Ada Lovelace construyendo la primera computadora.
- Tras los pasos de Marie Curie: juego familiar que sigue la trayectoria científica de la investigadora.
- Insecta: destaca el trabajo de entomólogas históricamente invisibilizadas.
Evolución estética y acceso al hobby
La creciente diversidad en temáticas, colores y componentes ha facilitado que más mujeres se acerquen al hobby. Juegos considerados «cozy» —como Cascadia, Calico o Harmonies— combinan mecánicas accesibles con una estética cuidada, funcionando como puerta de entrada para nuevos jugadores sin renunciar a la profundidad estratégica.
Aunque persisten brechas en la visibilidad de las creadoras —muchas aparecen como coautoras o ni siquiera son mencionadas en fichas técnicas—, iniciativas colaborativas, colectivos de diseño y el reconocimiento de referentes están impulsando un cambio gradual en la industria.
La presencia de mujeres en todos los roles del ecosistema lúdico no solo enriquece la oferta de juegos, sino que refleja una comunidad más diversa, inclusiva y representativa de la sociedad actual.