Estos días, 18 y 19 se ha celebrado el Festival Manifest de cortos en Ciudad Real, se ha llevado a cabo en el CentroJoven de la calle Barcelona. Todo muy bien, una sala de cine y cortometrajes premiados, encima gratuito.
El organizador Daniel Chamorro muy atento, me explico que es el Manifest y porque se celebra, o mas bien se hace. Son cortometrajes de acción social, de impacto, todos te dejan pensando en una certeza de la vida, o en sus propias incoherencias. Manifest tampoco es para ir a llorar, en momentos si, pero tampoco es para ir a reír, en otros momentos también. Es para ver en la ficción, acciones que son reales, personajes que existen en otro lugar, en otra piel. Cortos y un documental, que a mi gusto, mas hacen falta.

Sinceramente estuve el primer día, y me perdí algunos de los cortos por salir a hablar con Daniel.
Esto no quita que me traiga a casa algunas reflexiones a cerca de todos los cortos. La mayor de mis reflexiones es para la mayoría de participantes de los cortos, la gran mayoría tenia algo en común, la juventud. En el caso de que estos cortos sean un reflejo de las preocupaciones de los jóvenes, hemos visto todos los miedos y miserias que puede crear el ser humano, a la vez en sus composiciones vemos la contraparte que se quiere aportar. En los cortos se puede ver la miseria, y la opulencia por respuesta.
En definitiva estos festivales deberían ser mas a menudo, mas seguidos y mas tenidos en cuenta. Me hubiera gustado mas publico, mas gente en los coloquios y que estos se abran en debate. No sobre cultura, sobre el impacto que puede generar lo plasmado en la pantalla. Descubrir que mueve a otros y poder usarlo como nuestro combustible.