El Caserío Ciudad Real ha logrado una victoria de prestigio tras imponerse por 33-30 al Bidasoa Irún. En un encuentro marcado por la intensidad defensiva y el acierto en momentos críticos, el conjunto local encadena su cuarta victoria consecutiva en casa, consolidándose en la zona media de la tabla y alejándose de los puestos de peligro.
Una muralla llamada Santi Giovanola
El guardameta argentino fue, sin duda, el hombre del partido. Con un 35% de efectividad y 13 paradas clave, Santi Giovanola desquició al ataque irundarra. Sus intervenciones no solo evitaron la remontada visitante en los minutos finales, sino que sirvieron de combustible para que la grada del Quijote Arena llevara en volandas a su equipo.
Dominio ofensivo y debut soñado
El ataque local estuvo liderado por un excelso Javier Domingo, quien castigó la portería visitante con lanzamientos de gran potencia, y el capitán Sergi Mach, que mantuvo una efectividad impecable durante todo el choque.
Destacaron también las nuevas incorporaciones del Caserío:
- Guilherme Linares: El brasileño se estrenó con 4 tantos fundamentales en el tramo final.
- Aitor Albizu: Mostró una adaptación inmediata al núcleo del equipo, aportando fluidez y goles.
- Hugo Poladura: Cerró la cuenta de los debutantes anotando desde el extremo izquierdo.
Bidasoa Irún, frenado en su lucha por la zona alta
El equipo de Alex Mozas llegaba a Ciudad Real con la posibilidad de escalar hasta la segunda posición de la tabla. Sin embargo, se topó con una defensa local asfixiante y un ataque que no bajó el ritmo en ningún momento. Pese a los esfuerzos de Gorka Nieto (100% de efectividad con 5 goles) y las pinceladas de calidad de Nacho Valles, los visitantes se mantienen en la sexta plaza, sufriendo su segunda derrota consecutiva tras el tropiezo en Copa ante el FC Barcelona.