Con solo 7 puntos de 48 posibles, el conjunto de Ciudad Real entra en la recta final de la temporada con un pie en Primera Territorial. La matemática es tan implacable como el juego mostrado hasta ahora: el margen de error ha desaparecido.
Análisis Deportivo
El deporte profesional y de competición no entiende de sentimentalismos, solo de resultados. A falta de seis jornadas para el cierre de la Primera Nacional, el BM Alarcos Ciudad Real se enfrenta a una realidad que sus propios números han ido labrando a lo largo de 24 jornadas: el equipo está a las puertas de perder la categoría.
Una eficiencia del 14%
Los datos son el reflejo de una temporada deficitaria. Con un balance de solo dos victorias y tres empates, el Alarcos ha sumado apenas el 14% de los puntos disputados. En una liga donde la permanencia suele exigirse por encima de los 15-18 puntos, los 7 puntos actuales sitúan al club en una situación de «coma deportivo».
Para evitar el descenso, el equipo debería sumar en las seis jornadas restantes casi el doble de lo que ha conseguido en los seis meses anteriores. Un escenario que, atendiendo a la inercia actual de cuatro derrotas consecutivas (PPPP), parece más una quimera que una posibilidad real.
El cálculo de la sentencia
La barrera de la salvación la marca el Mijas con 11 puntos. La lógica matemática es simple:
- El Alarcos puede aspirar a un máximo de 19 puntos.
- Cualquier combinación de resultados que lleve al puesto 14º a sumar 20 puntos supondrá el descenso automático del equipo de Ciudad Real.
- Si la brecha actual de 4 puntos se mantiene o aumenta en los próximos tres compromisos, la sentencia podría llegar incluso antes de la jornada final.
El rendimiento como juez
Más allá de los coeficientes y las carambolas en otros campos, el problema radica en el 40×20. Con 752 goles encajados, el Alarcos es una de las defensas más vulnerables de la categoría. Si el nivel de juego no experimenta un giro de 180 grados, el descenso no será una tragedia, sino la consecuencia natural de una planificación y una ejecución que no han estado a la altura de la Primera Nacional.
En las próximas semanas se dictará sentencia. Si el Alarcos no es capaz de ganar de forma inmediata, la aritmética pondrá fin a su agonía y el club deberá afrontar una reconstrucción necesaria en la categoría inferior. El balonmano, al final, pone a cada uno en el lugar que sus méritos dictan.